jueves, 16 de abril de 2009

Hayedos de silencio y rumor

Tras los helechos, rumores.
Tras las hayas, rumores.
Tras las peñas, rumores.

Rumores, vientos huracanados que crecen en las lleras.
Lleras de soledad, lleras que caminan solas hacia el abismo.

Rumores que caminan por robledales sin ser vistos, escondidos de quienes utilizan los ojos y no el alma para buscar. Escondidos pero omnipresentes como el ladrido de un corzo en primavera.

Rumores que bucean en Bachende, alejados, sin prisa, protegidos por dioses calizos.
Navegando en un mar que no es suyo en busca del titán grifo que han de cerrar.

Tras los helechos, silencio.
Tras las hayas, silencio.
Tras las peñas, silencio.
Rumores silenciados por los que no sienten correr el agua que hierve bajo las infinitas lleras de la montaña olvidada. La montaña que nos ve crecer y nos ve morir. La montaña eterna.