miércoles, 15 de octubre de 2008

La historia de Simón



Gente olvidada, historias crueles de un pasado cercano en el que la pena invadió todo un valle.

 

Esta es la historia de un hombre de 54 años que ante la desesperación opto por quitarse la vida. Muchos dijeron que fue por locura pero la razón fue otra bien distinta.

Se acercaba el momento fatídico, Riaño era en parte un montón de escombros y la desesperación y la oscuridad que se cernía sobre el valle tiznaba las almas de los últimos que resistían de un tono melancólico y de derrota. Era bien sabido por todos que aquellas luchas, aquellas voces alzadas contra oídos sordos de nada servía ya. Simón Pardo, un hombre que residía en una casa humilde que había heredado de  sus padres ya fallecidos, haría de la desesperación su arma más cruel. Era un hombre soltero, que comía y cenaba en el restaurante Ulpiano, una vecina le ayuda lavándole la ropa, pero toda esta gente de la que Simón dependía se fue, ya que por los derribos o por la desesperación, estos habían abandonado Riaño. Su desgracia fue la de amar una tierra que tenía un fin escrito, la de desaparecer.


Una madrugada fría, triste, en la que ni las estrellas querían aparecer, un sonido estremecedor retumbo a las faldas del Yordas, haciendo que el silencio fuera su eco. La gente se despertó y en sus corazones penetro el dolor de saber sin verlo que algo fatídico había ocurrido. Se dirigieron a la casa de Simón y pronto descubrieron  la razón de aquel sonido que les había despertado, Simón yacía sin vida con la única compañía de su escopeta. El trauma de perder su casa, sus tierras y lo más importante, su vida, sucumbió en aquella noche fría.